En una de las primeras imágenes desde la nave espacial Orion, la astronauta Christina Koch, especialista de la misión, observa a la Tierra desde una de las ventanas de la cabina, mientras la tripulación continúa su viaje hacia la Luna. La NASA ofrece la cobertura en tiempo real en su canal de YouTube, así como imágenes tanto del interior como del exterior de la nave.
El despegue exitoso de Artemis II, que orbitará nuestro satélite natural, en el que viaja la primera mujer, la especialista de misión Christina Koch, se probará la capacidad de vuelo en el espacio profundo de la nave Orion en la travesía que durará 10 días. Este es el regreso a la Luna, 54 años después, y el inicio del establecimiento de una base lunar de la NASA, para más tarde emprender el camino a Marte y a otros cuerpos celestes.
Esta alianza une a dos referentes internacionales en salud para fomentar el intercambio clínico y la evolución de modelos centrados en el paciente, en el que especialistas de ambas instituciones compartirán datos científicos y biomarcadores; plataformas de educación médica continua y de desarrollo profesional.
Urgen acciones afirmativas a favor de la equidad de género para incorporar a las mujeres a las ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas (STEM), donde permanecen rezagos nacionales. No hay programas que les permitan compaginar la maternidad con la carrera científica y la falta de empleo y la precariedad laboral afectan doblemente a las investigadoras.
En la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP30) celebrada en Belém, Brasil, se eliminaron nuevamente las palabras “combustibles fósiles” en el acuerdo final, lo que significó un grave retroceso. Nuevamente se privilegiaron los intereses de unas cuantas empresas y países, por encima de la salud climática del mundo, cuyos daños afectan a 8 mil millones de personas.
Cerca del 50% de la población de elefantes marinos en la Isla de Georgia, en el sur del Océano Atlántico, ha muerto por una epidemia de gripe aviar que se puede extender a otras especies. El brote es ocasionado por una variante altamente patógena del virus de influenza que desde 2020 ha infectado aves silvestres, aves de corral y otros animales de varios países, incluido México.
El gobierno mexicano prefiere comprar tecnologías que desarrollar las propias. Al igual que las anteriores administraciones predominan funcionarios analfabetos científicos que ignoran el impacto de la ciencia en la economía, la sociedad y la cultura. Desde hace décadas no se ha invertido en la investigación en la salud y por ello nuestro país es incapaz de enfrentar la pandemia de COVID-19.
Esto tomó 20 años y el esfuerzo no fue sencillo. A los gobiernos locales les ha costado trabajo incorporar la ciencia como parte de sus políticas; los recursos siguen siendo reducidos; con frecuencia la administración ha estado lejos de ser eficiente y eficaz; y en algunos casos, la corrupción los ha ensombrecido.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió declarar ayer la emergencia internacional por el brote del coronavirus de Wuhan o 2019-nCoV como un riesgo internacional que requiere la coordinación de acciones globales contra un probable brote pandémico y proteger a países que no cuentan con los medios para combatir la posible llegada del virus, como México.
Aunque los políticos y funcionarios mexicanos digan que el país tiene la capacidad para responder ante una eventual emergencia, esto no es así. Los gobiernos mexicanos no aprendieron de la experiencia de la influenza A H1N1 y en la actualidad todavía se carece de la capacidad científica, política, informativa y del sistema de salud para enfrentar una nueva pandemia.
Durante el proceso de transición entre el gobierno de Peña Nieto y el de López Obrador, las autoridades salientes del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), encabezadas por Enrique Cabrero Mendoza, tuvieron un comportamiento poco institucional: sistemáticamente negaron información sobre los programas, fideicomisos y contratos a las actuales autoridades del Consejo.
Luego de 2 años de análisis, 200 investigadores de 8 radiotelescopios de varias partes del mundo, entre ellos el Gran Telescopio Milimétrico de México, que integran el Telescopio de Horizonte de Eventos, dieron a conocer la primera imagen real de un hoyo negro, que se encuentra en el centro de la galaxia elíptica gigante llamada Messier 87 o M87, a 55 años luz de distancia de la Tierra.