La participación de la iniciativa privada es fundamental en todos los campos de la ciencia y la tecnología en el mundo. De hecho, en la mayoría de los países avanzados la incursión de este sector ha sido fundamental para impulsar y aprovechar la ciencia y la tecnología genómicas; de ahí la trascendencia del proyecto oriGen del Tecnológico de Monterrey como el proyecto científico del sector privado más grande llevado a cabo en México.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Además, se trata del proyecto, ya sea público o privado, más ambicioso en el campo de la genómica en México y América Latina, ya que reúne y analiza el ADN de 100 mil personas mexicanas de 19 estados, con el que se obtendrán 10 mil genomas completos y 100 mil exomas (la parte del ADN que codifica o produce las proteínas del organismo).
El impacto económico de los avances científicos y tecnológicos en el campo de la genómica es enorme y creciente: un estudio publicado en febrero de este año en la revista Nature Biotechnology estimó el tamaño del mercado global de la genómica en 38,000 millones de dólares tan solo en 2024, y quien domina más del 40% de este rubro es Estados Unidos, gracias a la inversión tanto de su sector privado como público.
Menos del 30 % de la investigación científica y tecnológica se lleva a cabo en este sector en México y el 70 % en instituciones públicas, por lo que este proyecto genómico es uno de los más importantes que se han realizado en el sector privado en la historia de nuestro país, lo cual le confiere mayor trascendencia.
Como la institución de educación superior privada más grande del país, el Tec de Monterrey –que atiende a cerca de 90 mil estudiantes en 17 ciudades–, lleva a cabo el proyecto oriGen exclusivamente con el financiamiento de la iniciativa privada, tanto del propio Tec de Monterrey, TecSalud y de la compañía Fomento Económico Mexicano (FEMSA).
la revista Nature Biotechnology estimó el tamaño del mercado global de la genómica en 38,000 millones de dólares tan solo en 2024, y quien domina más del 40% de este rubro es Estados Unidos, gracias a la inversión tanto de su sector privado como público.

Para analizar las 100 mil muestras de ADN, el Tec de Monterrey y la empresa estadounidense Regeneron Genetics Center (una de las mas importantes del mundo en este campo) firmaron un convenio mediante el cual el Tec se encargaría de recopilar, procesar y enviar las 100 mil muestras de ADN para que la empresa estadounidense lleve a cabo la secuenciación de los exomas y, de ellos, seleccionar 10 mil muestras para secuenciar los 10 mil genomas completos.
Gracias a los avances tecnológicos computacionales utilizados en secuenciadores de nueva generación llamados de lectura larga y ultralarga se pueden leer millones de bases del ADN de manera simultánea y con mayor precisión. Esto ha hecho que los costos del desciframiento hayan disminuido más de un millón de veces y también se ha incrementado miles de veces la rapidez. Por ello, en la actualidad secuenciar un genoma humano requiere tan solo 100 dólares y unas pocas horas, en comparación con los años de esfuerzo y los 2 mil 700 millones de dólares invertidos en el primer genoma.
Estas nuevas tecnologías y estrategias computacionales innovadoras permiten a los científicos identificar y descubrir las pequeñas variaciones en regiones difíciles del ADN humano, incluyendo algunas zonas con grandes cantidades de ADN repetitivo, que podrían causan enfermedades genéticas o influir en la forma en que los fármacos se metabolizan en diferentes individuos o en poblaciones étnicas.

Banco genético de todo el país
Pero obtener las 100 muestra de ADN de 19 estados del país fue uno de los esfuerzos más complejos que se haya realizado en cualquier proyecto biomédico en México, para lo cual el equipo de científicos de oriGen, conformado por nueve investigadores principales, tuvo que contratar y capacitar a más de 300 integrantes de equipos de laboratorio y de campo.
Además de un poco de sangre, cada uno de los 100 mil participantes tuvo que responder un cuestionario epidemiológico de entre 570 y 700 preguntas sobre su estado de salud personal y familiar, así como sus hábitos y estilo de vida.
Asimismo, se les realizaron análisis clínicos metabólicos básicos como niveles de glucosa, colesterol, triglicéridos, presión arterial y otros; así como antropométricos tales como talla y estatura; y de bioimpedancia (que mide la composición corporal de grasa, músculo, agua y huesos), entre otros. A los participantes de les entregan gratuitamente los resultados de análisis clínicos y con base en ellos se les brinda asesoría médica y de nutrición.
Pablo Kuri, director del proyecto oriGen, destacó que toda la recopilación de la información obtenida se llevó a cabo bajo protocolos de protección de datos personales y el resguardo de la confidencialidad de la información. Para ello, las muestras son anónimas y su uso es exclusivamente con fines de investigación.
“A todos y cada uno de las y los participantes se les explicó cómo y para qué se usará toda la información que nos proveen y firmaron un consentimiento informado”: Pablo Kuri, director del proyecto origen.

“A todos y cada uno de las y los participantes se les explicó cómo y para qué se usará toda la información que nos proveen y firmaron un consentimiento informado”, abunda Kuri. “Todo esto tiene una serie de protocolos bien establecidos sobre su resguardo, su uso, análisis e incluso, cómo compartirse con otros investigadores para que puedan utilizar este gran repositorio de información que esperamos tener disponible en el primer semestre de 2026”.
Con toda esta información se está configurando uno de los bancos genómicos más importantes de América Latina que no solo incluye información genética, sino también epidemiológica y clínica, que estará disponible para las y los científicos mexicanos y también para investigadores del extranjero, bajo reglas de colaboración que el equipo de oriGen está realizando.

La visita de las 400 mil casas
Para obtener las 100 mil muestras de ADN el equipo de oriGen visitó, durante dos años y medio, a cerca de 400 mil casas en 17 ciudades de 19 estados del país, lo cual representó todo un reto geoestadístico y logístico. Se seleccionaron aquellas ciudades donde el Tec de Monterrey y Tec Milenio tienen unidades, ya que en ellas se instalaron los 21 laboratorios para recibir, procesar y enviar las muestras a la ciudad de Monterrey, entre ellos el laboratorio de secuenciación genómica Core Lab Genomics, donde se concentraron.
“No todas las personas abren la puerta cuando se visitan los hogares, hubo un rechazo del 70%”, comenta Pablo Kuri. “Aunque en México se tiene la experiencia por parte de las encuestas nacionales de salud y nutrición de la Secretaría de Salud, estas solo recopilan información de 12 mil o 15 mil personas”.
El muestreo consideró las zonas de las ciudades, colonias y manzanas de forma probabilística y aleatoria; se seleccionaron áreas con geoestadística básicas en cada una de las ciudades. Como lo señala Kuri, no fue fácil tocar a la puerta de las casas y convencer a las personas para que dejaran entrar a los equipos de oriGen más de dos horas al interior de sus hogares, tomar dos tubos de sangre, contestar largos cuestionarios y realizar medidas antropométricas; para ello se tuvo que capacitar adecuadamente a los grupos de trabajo de campo.
Las muestras recopiladas se procesaron de acuerdo con el biobanco de referencia a nivel mundial: el UK Biobank o Biobanco del Reino Unido, el más amplio y completo del mundo que contiene la información genética, médica y de estilo de vida de 500 mil personas. En él se han establecido diversos protocolos que han servido de guía para otros estudios en todo el mundo, incluido oriGen.
Las muestras recopiladas se procesaron de acuerdo con el biobanco de referencia a nivel mundial: el UK Biobank o Biobanco del Reino Unido, el más amplio y completo del mundo que contiene la información genética, médica y de estilo de vida de 500 mil personas.

Con base en este modelo, el equipo de oriGen encargado de procesar las muestras de sangre para extraer el ADN, encabezado por Rocío Ortiz López, estableció más de 70 puntos de control de calidad para la recopilación de muestras, su manejo, clasificación, conservación y análisis.
El Tecnológico de Monterrey cuenta con equipos de secuenciación de última generación y personal altamente especializado para realizar secuenciación genómica, pero el la secuenciación masiva la realizará el Regeneron Genetics Center y la información será resguardada por el Tec.
Desde el lanzamiento del Proyecto Genoma Humano hace 30 años, la genómica se ha integrado cada vez más profundamente en la investigación y en la medicina. Ha dejado de ser una disciplina especializada exclusivamente de investigación a convertirse en una herramienta biomédica vital en disciplinas diversas como la microbiología, la oncología, epidemiología, entre otras.
Cada vez hay más aplicaciones de la genómica casi de uso común, como las pruebas genéticas prenatales no invasivas, la investigación de ascendencia directa (paternidad), los análisis forenses basado en ADN y el diagnóstico de enfermedades genéticas. Las pruebas de diagnóstico genético para la detección del virus del SARS-CoV-2 fueron vitales en la lucha epidemiológica contra la pandemia de COVID-19.
De ahí la importancia de desarrollar una industria biomédica con estas tecnologías basadas en las características propias de la diversidad poblacional mexicana, de sus variantes genéticas. Para ello se requiere infraestructura, equipamiento tecnológico y recursos humanos altamente especializados, pero sobre todo se requiere la capacidad y voluntad para emprender proyectos ambiciosos como oriGen; solo así se podrá aprovechar el potencial que promete la genómica para transformar la atención médica.

