El Observatorio Vera C. Rubin ubicado en Cerro Pachón, Chile, reveló sus primeras megaimágenes del cosmos obtenidas gracias al telescopio de 8.4 metros de diámetro y la cámara digital más grande jamás construida: la Legacy Survey of Space and Time. El amplio campo de visión del telescopio y la cámara, así como un potente sistema de procesamiento de datos generaron algunas de las imágenes más nítidas del Universo tomadas hasta ahora.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!La cámara LSST (siglas en inglés de Estudio del Legado del Espacio y Tiempo) tardó casi dos décadas en construirse; tiene una resolución de 3200 megapíxeles (tres mil doscientos millones de pixeles), es del tamaño de una camioneta alargada y puede fotografiar 45 veces el área de la luna llena en el cielo con cada exposición. Las imágenes de ultra-alta definición utilizan seis filtros de colores diferentes que capturan todo el cielo nocturno austral en tan solo tres noches de grabación.
La idea de este observatorio inició en 1990 por astrónomos estadounidenses que primero plantearon el diseño de un “telescopio de materia oscura”, pero evolucionó hasta convertirse en el observatorio que lleva el nombre de Vera C. Rubin, pionera en el descubrimiento de la materia oscura, que honra a la connotada astrónoma estadounidense y reconoce las contribuciones de las mujeres en la astronomía y la astrofísica.

Foto cortesía de: NSF–DOE Vera C. Rubin Observatory.
El Observatorio Rubin es la primera instalación astronómica importante financiada con fondos públicos de Estados Unidos en llevar el nombre de una mujer y entre sus primeros estudios se orientará a la comprensión de la naturaleza de la materia oscura, la energía oscura y otros misterios cósmicos a gran escala.
La energía y materia oscuras son la fuerza misteriosa y colosalmente poderosa que parece alejar a las galaxias entre sí a un ritmo acelerado. Constituyen el 95% del Universo, pero sus propiedades siguen siendo desconocidas.
La cámara LSST (siglas en inglés de Estudio del Legado del Espacio y Tiempo), que tardó casi dos décadas en construirse, tiene una resolución de tres mil doscientos millones de pixeles.





Nuevas imágenes del espacio-tiempo
La calidad de las primeras imágenes dadas a conocer esta semana, demuestra que el telescopio está listo para comenzar su primera misión: escanear todo el cielo del hemisferio sur tomando 1,000 fotografías de alta definición cada tres noches durante los próximos diez años, con seis filtros de color.
El proyecto titulado “Investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la posteridad” va a explorar el cielo cada noche durante 10 años para capturar con precisión todos los cambios visibles. Generará vistas del cielo con una riqueza y profundidad sin precedentes y revelará los objetos más tenues y lejanos del cosmos. Con estas imágenes se proporcionará una película de alta definición en cuatro dimensiones de los procesos evolutivos del Universo.
Este vasto estudio revelará los cambios más sutiles en el Universo, desde fenómenos celestes cercanos, como asteroides y cometas, hasta fenómenos muy distantes, como las supernovas. Asimismo, analizará la materia y la energía oscuras, y los objetos del Sistema Solar.
El proyecto, que inició su construcción en 2015 con la colaboración de más de 40 grupos internacionales de científicos, está financiado por el Departamento de Energía y la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. (NSF); también participó el Laboratorio Nacional de Aceleradores (SLAC) que construyó la cámara LSST, con la colaboración de científicos del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS) quienes, de manera conjunta, construyeron el plano focal de la cámara y su sistema robótico de intercambio de filtros entre 5 y 15 veces por noche (cada uno con un peso de 24 a 38 kg).
Al medir la cantidad de luz emitida por los objetos del cielo nocturno y al converger las imágenes tomadas a través de los diferentes filtros, se puede determinar con precisión su posición y distancia con respecto a la Tierra.

el observatorio revelará los cambios más sutiles en el Universo, desde fenómenos celestes cercanos, como asteroides y cometas, hasta fenómenos muy distantes, como las supernovas.
Otros científicos del CNRS contribuyeron al desarrollo de la infraestructura informática, para el análisis cuantitativo y cualitativo de datos obtenidos con el inmenso conjunto de imágenes que se recopilarán. Con esta capacidad tecnológica se analizarán imágenes de 17,000 millones de estrellas y 20,000 millones de galaxias observables. El objetivo de este minucioso esfuerzo es crear el catálogo de datos más completo hasta ahora sobre el Universo observable.
Asimismo, el Observatorio Vera C. Rubin será la máquina más eficiente de descubrimientos en el Sistema Solar jamás construida. Descubrirá millones de asteroides, cometas y objetos interestelares nunca vistos, lo que permitirá fortalecer la defensa del planeta, al detectar muchos más asteroides que podrían impactar contra la Tierra o la Luna.
Cada noche se almacenarán veinte terabytes de datos que periódicamente se pondrán a disposición de científicos de todo el mundo, para impulsar descubrimientos y avances revolucionarios en las próximas décadas.

Nuevo telescopio terrestre
Actualmente hay 25 telescopios espaciales de diversas características, a pesar de ello, la observación terrestre sigue siendo esencial para documentar y entender el Universo. Por ello, los instrumentos terrestres, son cada vez más grandes y sensibles, y producen exposiciones de mayor precisión.
Estos instrumentos también registran mayores volúmenes de datos que los obtenidos por telescopios espaciales, ya que la descarga remota de datos sigue siendo un proceso complejo.
Asimismo, los telescopios terrestres también pueden repararse y mejorarse con herramientas cada vez más eficientes. Como la cámara de vanguardia de este observatorio que se suma a cerca de 50 observatorios operativos que existen en la Tierra y el espacio.


