Más de 15 millones y medio de personas nacidas entre 2008 y 2017 en todo el mundo desarrollarán cáncer gástrico o de estómago en algún momento de su vida, y de ellos alrededor de 11.9 millones (76 %) podría atribuirse a Helicobacter pylori, una bacteria común qe infecta el estómago, señala un estudio publicado en la revista Nature Medicine.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!El cáncer gástrico es la quinta causa principal de muerte por cáncer en todo el mundo y en México representa la sexta neoplasia maligna más frecuente, impulsado principalmente por la infección crónica por H. pylori, una causa que puede prevenirse mediante un diagnóstico oportuno y tratamiento eficaz.
El equipo de científicos de Francia y Países Bajos encabezados por Jin Young Park, de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), analizó datos sobre la incidencia de cáncer gástrico de 185 países, combinados con proyecciones de mortalidad basadas en datos demográficos de las Naciones Unidas.
“Para ayudar a los responsables políticos a promover y planificar estrategias de prevención, proyectamos la carga futura de cáncer gástrico, incluyendo la atribuible a H. pylori, en una cohorte de jóvenes nacidos entre 2008 y 2017”, sostienen los científicos en el artículo (leer en: DOI: 10.1038/s41591-025-03793-6).

El cáncer gástrico es la quinta causa principal de muerte por cáncer en todo el mundo y en México representa la sexta neoplasia maligna más frecuente, impulsado principalmente por la infección crónica por H. pylori.
En ausencia de políticas públicas adecuadas, dos tercios de los casos se concentrarán en Asia, seguida de América y África. Mientras que el 58 % de los casos se prevé en zonas tradicionalmente de alta incidencia de cáncer gástrico, se estima que el 42 % de los casos se presentarán en zonas de menor incidencia debido a los cambios demográficos, en particular en África subsahariana, donde la carga futura podría ser seis veces mayor que la prevista para 2022.
Cabe destacar que las tasas de incidencia de cáncer gástrico a edades más tempranas (en personas menores de 50 años) están aumentando tanto en poblaciones de baja como de alta incidencia. Los investigadores indican que la presencia de esta enfermedad entre las generaciones más jóvenes, sumada al envejecimiento y crecimiento poblacional, amenaza con revertir los esfuerzos recientes para reducir la mortalidad y los casos de este padecimiento.
“Existen evidencias de que la enfermedad seguirá siendo un importante problema de salud pública en el futuro previsible, a menos que se implementen medidas efectivas”, indica el artículo. De ahí la importancia de llevar a cabo proyecciones sobre la carga de futuros casos de este cáncer para determinar estrategias de mitigación.

Los científicos proyectan que 10.6 millones de nuevos casos se producirán en Asia, 6.5 millones solo en India y China. Asimismo, en América se presentarán 2 millones de casos y en África 1.7 millones.
Programas de prevención del cáncer gástrico se pueden instrumentar en particular mediante políticas de salud pública para la detección y tratamiento de H. pylori, para reducir la carga de cáncer de estómago a nivel mundial.
La infección de la bacteria Helicobacter pylori en el estómago puede presentarse en más de la mitad de la población mundial y ocurre generalmente desde la infancia, lo que con frecuencia causa úlceras estomacales.
Sin embargo, al modelar el impacto de las estrategias de detección y tratamiento de H. pylori a nivel poblacional, Park y sus colegas descubrieron que el número previsto de cánceres gástricos podría reducirse hasta en un 75 %, por lo que recomendaron intensificar los esfuerzos mundiales para la prevención y la vigilancia de este cáncer con el fin de frenar esta enfermedad.
“Existen evidencias de que la enfermedad seguirá siendo un importante problema de salud pública en el futuro previsible, a menos que se implementen medidas efectivas”
En México faltan programas de detección oportuna y de prevención de infecciones gástricas y su evolución a cáncer. A pesar de que es conocido el papel de la bacteria H. pylori, así como el papel fundamental de los hábitos alimenticios, estilos de vida, factores ambientales y genéticos, no existen programas públicos de divulgación y detección.
Asimismo, aunque el diagnóstico temprano es la mejor herramienta contra el cáncer gástrico, la ausencia de síntomas específicos y la inexistencia de programas públicos de detección ocasionan que la mayoría de los casos sean detectados demasiado tarde, cuando el padecimiento ya es de muy alta mortalidad.
Los hallazgos de este artículo resaltan aún más que el cáncer gástrico seguirá siendo un relevante problema de salud pública a nivel mundial durante las próximas décadas.


