Esto tomó 20 años y el esfuerzo no fue sencillo. A los gobiernos locales les ha costado trabajo incorporar la ciencia como parte de sus políticas; los recursos siguen siendo reducidos; con frecuencia la administración ha estado lejos de ser eficiente y eficaz; y en algunos casos, la corrupción los ha ensombrecido.
Durante el proceso de transición entre el gobierno de Peña Nieto y el de López Obrador, las autoridades salientes del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), encabezadas por Enrique Cabrero Mendoza, tuvieron un comportamiento poco institucional: sistemáticamente negaron información sobre los programas, fideicomisos y contratos a las actuales autoridades del Consejo.