La Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió declarar ayer la emergencia internacional por el brote del coronavirus de Wuhan o 2019-nCoV como un riesgo internacional que requiere la coordinación de acciones globales contra un probable brote pandémico y proteger a países que no cuentan con los medios para combatir la posible llegada del virus, como México.
Aunque los políticos y funcionarios mexicanos digan que el país tiene la capacidad para responder ante una eventual emergencia, esto no es así. Los gobiernos mexicanos no aprendieron de la experiencia de la influenza A H1N1 y en la actualidad todavía se carece de la capacidad científica, política, informativa y del sistema de salud para enfrentar una nueva pandemia.