De continuar la tendencia de emisiones de gases de efecto invernadero el cambio climático afectará la flora, fauna y vida microbiana marinas. Casi el 90% de 25 mil especies de vida analizadas corren un riesgo alto o crítico de desaparecer para el año 2100, lo que afectará sobre todo a los países de bajos ingresos que dependen de la pesca y son los que menos contribuyen a las emisiones globales.
Ante la creciente demanda de alimentos y los desafíos que impone el calentamiento global, la pesca y la acuicultura sostenibles podrían incrementar la producción de carne necesaria para enfrentar el futuro de la alimentación global desde los océanos, al aumentar la producción necesaria para 9 mil 800 millones de personas que habrá en el planeta a mediados del presente siglo.