La vacuna Sputnik V, anunciada por el gobierno ruso como la primera vacuna del mundo contra la COVID-19, aún no prueba su efectividad en ensayos clínicos de Fase 3 como se establece en los procedimientos científicos para el desarrollo de vacunas y tampoco proporciona evidencia científica de su efectividad, sin embargo, ya se comercializa en el que será un mercado muy disputado.
Se han llevado a cabo investigaciones para analizar el efecto de las cloroquinas y sus derivados con resultados contradictorios, pero desde que Donald Trump, sin bases científicas, admitió que se automedica hidroxicloroquina y ha promovido su autoconsumo como una “cura milagrosa” contra COVID-19, estos compuestos, que se usan contra el paludismo, se encuentran en la palestra médica internacional.
Como parte del ensayo global Solidaridad (Solidarity) para encontrar terapias contra la pandemia de COVID-19, la Organización Mundial de la Salud está probando la efectividad y seguridad de algunos de los medicamentos antivirales que ya existen entre los que destaca el remdesivir, desarrollado originalmente contra la hepatitis C, pero que ha sido exitoso contra el Ébola.
La Organización Mundial de la Salud inició el ensayo global llamado “Solidaridad”, en 100 países del planeta, entre ellos México, para descubrir medicamentos y tratamientos terapéuticos que incluyen el remdesivir, las cloroquinas, antirretrovirales y el interferón beta, que permitan contrarrestar la pandemia de COVID-19 que mata, en promedio, al 7% de los infectados.
Uno de los primeros obstáculos para luchar contra la pandemia ha sido la falta de pruebas de diagnóstico precisas, rápidas y masivas. La RT-PCR requiere equipo especializados y entre 6 y 72 horas; sin embargo, un equipo de científicos desarrolló una prueba con tecnología de edición genética CRISPR que arroja resultados en 45 minutos, a partir de una muestra de saliva.
Han pasado dos meses desde la alarma del gobierno chino y un mes desde la alerta internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y nuestro gobierno continúa soslayando la gravedad del problema: no se ha preparado ningún plan o estrategia ya sea de prevención o de contención. Al menos no se ha informado nada al respecto desde el púlpito mañanero.