El gobierno mexicano prefiere comprar tecnologías que desarrollar las propias. Al igual que las anteriores administraciones predominan funcionarios analfabetos científicos que ignoran el impacto de la ciencia en la economía, la sociedad y la cultura. Desde hace décadas no se ha invertido en la investigación en la salud y por ello nuestro país es incapaz de enfrentar la pandemia de COVID-19.