La influenza o gripe aviar altamente patógena H5N1, que ha infectado a vacas lecheras en Estados Unidos, podría estar propagándose por las máquinas industrializadas de ordeño y no por vías respiratorias, indica una investigación publicada en la revista Nature.
El medicamento ruso avifavir –un genérico del japonés favipiravir usado contra la influeza– no ha sido avalado para combatir la COVID-19 por la Organización Mundial de la Salud ni por científicos, sin embargo, la empresa paraestatal rusa RDIF la está ofreciendo a los países de America Latina como “uno de los dos medicamentos COVID-19 registrados en el mundo”.
Aunque los políticos y funcionarios mexicanos digan que el país tiene la capacidad para responder ante una eventual emergencia, esto no es así. Los gobiernos mexicanos no aprendieron de la experiencia de la influenza A H1N1 y en la actualidad todavía se carece de la capacidad científica, política, informativa y del sistema de salud para enfrentar una nueva pandemia.