Pruebas en más de 3 mil personas durante tres años, demostraron la relación directa del edulcorante artificial eritritol, utilizado como sustituto del azúcar en alimentos y bebidas, con riesgo de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, puede predisponer la formación coágulos en sangre y trombosis; el peligro se duplica en personas con males cardíacos preexistentes.