Una ola de enfermedades crónicas e incurables en todo el mundo será uno de los legados del SARS-CoV-2 ya que quienes padecieron la infección por el coronavirus tienen un 40% más de probabilidades de desarrollar diabetes hasta un año después, señala una investigación llevada a cabo con más de 8 millones de personas y publicada en la revista The Lancet Diabetes & Endocrinology.