Urgen acciones afirmativas a favor de la equidad de género para incorporar a las mujeres a las ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas (STEM), donde permanecen rezagos nacionales. No hay programas que les permitan compaginar la maternidad con la carrera científica y la falta de empleo y la precariedad laboral afectan doblemente a las investigadoras.
Milenios de talento humano han sido desperdiciados por el machismo y el patriarcado. Desde que existen los registros históricos, y seguramente desde antes, la mitad femenina de la humanidad ha sido discriminada, abusada, vejada, odiada, asesinada. Como es sabido, esta situación se refleja claramente en la ciencia y la tecnología, que arrastran rezagos milenarios en equidad de género.