La decisión de la Suprema Corte estadounidense de eliminar el derecho a decidir de las mujeres contraviene décadas de investigación científica que demuestran que las tasas de embarazos no deseados son más altas en los países que restringen el derecho al aborto y más bajas en aquellos donde es accesible. Esta prohibición aumentará la tasa de mortalidad materna, principalmente entre las más pobres.