Debido al cambio climático, entre 1990 y 2020, las tierras áridas se expandieron 4.3 millones de km2, el equivalente a más del doble del territorio mexicano, señala el informe de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación. La ONU estima que para finales de este siglo la desertificación podría afectar a 5 mil millones de personas en todo el planeta.
El debate central de esta cumbre era el financiamiento y la conformación de un fondo internacional que requería recursos por un billón 200 mil millones de dólares, aportados principalmente por los países ricos, principales responsables de emitir gases de efecto invernadero causantes del cambio climático, pero solo se consiguió una cuarta parte de ese dinero.
Los huracanes cada vez más frecuentes e intensos por el cambio climático están afectando poblaciones de aves marinas. Al analizar el impacto del huracán Ilsa (categoría 5) en el occidente de Australia, en julio de 2023, un grupo de científicos de ese país y Reino Unido estimaron que entre el 80% y el 90% de tres especies de aves marinas murió durante la tormenta.
El deshielo de los polos por el cambio climático podría liberar microorganismos ancestrales que han permanecido congelados; algunos de ellos podrían ser patógenos que representan riesgos de invasiones biológicas para las comunidades ecológicas actuales, e incluso podrían ser una amenaza a la propia humanidad con posibles epidemias y pandemias.
El verano de 2022 fue la temporada más calurosa registrada en Europa y se caracterizó por una serie de olas de calor que rompieron los récords de temperatura que causaron la muerte de 62 mil 862 personas, así como sequías e incendios forestales que afectaron a prácticamente todo el continente, especialmente a los países mediterráneos.
Las olas de calor son más frecuentes por el cambio climático y entre las regiones más susceptibles del planeta se encuentran México y Centroamérica, que pueden sufrir consecuencias devastadoras pues no están preparadas para mitigar sus efectos. Además, gran parte de su población es vulnerable por su rápido crecimiento, los malos servicios de salud y el limitado suministro de energía.