El ártico se calienta al doble de la velocidad de lo que habían calculado estudios científicos previos, cuatro veces más rápido que el resto del planeta, señala un equipo de investigadores de Finlandia y Noruega. Los cálculos realizados hasta ahora habían subestimado considerablemente el calentamiento observado en las regiones polares, y sus efectos climáticos son imprevisibles.