Muestras de polvo y rocas del asteroide traídas a la Tierra por la misión espacial OSIRIS-Rex, tienen aminoácidos que forman proteínas, así como la adenina, guanina, citosina, timina y uracilo que constituyen el material genético del ácido desoxirribonucleico y el ácido ribonucleico. También se descubrieron 19 aminoácidos no proteicos raros o ausentes en la biología terrestre.
La evidencia más antigua confirmada de actividad de homínidos en el continente europeo data de hace un millón 950 mil años, indica una investigación realizada en un yacimiento de restos fósiles en Rumania, un punto clave en el mapa de la prehistoria humana que ofrece pistas cruciales sobre cómo nuestros ancestros se expandieron por el mundo.
La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el Premio Nobel de Química 2024 a los estadounidenses David Baker y John Jumper, así como al británico Demis Hassabis, por lograr la hazaña de construir tipos de proteínas completamente nuevos con computadoras y predecir sus complejas estructuras con un modelo de inteligencia artificial.
La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska, otorgó el premio Nobel de Fisiología o Medicina a los científicos estadounidenses Victor Ambros y Gary Ruvkun por el descubrimiento de los microARN y su papel en la regulación de la actividad de los genes.
Una mujer china de 25 años con diabetes tipo 1 pudo producir su propia insulina a menos de tres meses después de que un equipo de científicos le trasplantara células madre reprogramadas productoras de insulina. Es la primera persona en el mundo con esta enfermedad que recibe este tratamiento en un ensayo clínico de Fase I con células extraídas de su propio cuerpo.
Dos astronautas completaron la primera “caminata” espacial comercial a 700 km de distancia y han probado el diseño de nuevos trajes espaciales diseñador por un mexicano. Jared Isaacman y Sarah Gillis en la misión Polaris Dawn, de la empresa SpaceX llegó a 1,400 km de distancia imponiendo un nuevo récord y cuestiona los términos “viajero” o “paseo” espacial.
A pesar del fracaso de la nave espacial Starship, de la empresa SpaceX, la NASA espera que para diciembre de 2025 esté todo listo para poder llevar la misión Artemis 3 a la Luna, con una versión modificada de esta nave. La historia de la ciencia y tecnología espaciales está llena de fracasos y éxitos, por lo que no extraña que ocurra lo mismo con el cohete más grande construido hasta ahora.
Los descubrimientos fundamentales de Katalin Karikó y Drew Weissman con la molécula mensajera ARNm sentaron las bases para las vacunas exitosas contra la pandemia de COVID-19, que salvaron millones de vidas en todo el planeta; por ello recibieron el Premio Nobel de Medicina 2023. Pero el camino no fue nada sencillo, principalmente para Karikó, el verdadero cerebro de esta tecnología.
Con el observatorio espacial solar Aditya-L1 y la misión Chandrayaan-3 en el polo sur de la Luna, India demuestra su capacidad en la tecnología espacial que le han dado el estatus de potencia mundial. Los éxitos científicos de esta nación son el reflejo de su sistema socioeconómico: 450 millones de habitantes en la clase media que impulsan su educación y su avance tecnocientífico.
La Real Academia de Ciencias de Suecia concedió el Premio Nobel de Química 2025 al japonés Susumu Kitagawa, al británico Richard Robson y al estadounidense Omar Yaghi por desarrollar una nueva arquitectura molecular de materiales extremadamente porosos: las estructuras metalorgánicas. Sus aportaciones han permitido crear materiales completamente nuevos.
John Clarke, Michel Devoret y John Martinis hicieron un experimento en un chip superconductor con el que lograron que un conjunto de electrones se comportaran como si fueran una sola partícula gigante que pudo atravesar un muro de energía, como si pasaran a través de un túnel. Con estas extrañas propiedades del mundo cuántico se están desarrollando circuitos electrónicos y las futuras computadoras cuánticas extremadamente potentes.
Mary E. Brunkow y Fred Ramsdell, de Estados Unidos, y Shimon Sakaguchi, de Japón, fueron galardonados con el Premio Nobel de Medicina 2025 por descubrir el mecanismo de control del sistema inmunitario humano, compuesto por células T y el gen Foxp3, que evitan que este sistema ataque a las propias células, tejidos y órganos, como ocurre con enfermedades autoinmunes y el cáncer.
El desarrollo de una industria biomédica basada en la genómica en México permitirá aprovechar las características biológicas propias de la diversidad poblacional mexicana y sus variantes genéticas. Como ocurre en otros países, la participación de la iniciativa privada será clave para desarrollar tratamientos terapéuticos y tecnologías médicas en la llamada medicina de precisión.
El proyecto genómico oriGen del Tec de Monterrey, el más grande de América Latina en este campo, reúne el ADN de 100 mil personas mexicanas de 19 estados con el que se obtendrán 10 mil genomas completos y 100 mil exomas. El objetivo es identificar los factores genéticos que significan riesgos y predisposición que hacen susceptibles a las y los mexicanos a ciertas enfermedades comunes.
Se desconoce a ciencia cierta por qué colapsó la civilización maya; desde hace años existe un debate sobre la causa, y diversos grupos de científicos sostienen que el factor climatológico fue la clave, pero un nuevo estudio sostiene que las sequías extremas no actuaron solas, sino que se conjuntaron con la inestabilidad socioplítica entre los siglos VIII y X.