Esta alianza une a dos referentes internacionales en salud para fomentar el intercambio clínico y la evolución de modelos centrados en el paciente, en el que especialistas de ambas instituciones compartirán datos científicos y biomarcadores; plataformas de educación médica continua y de desarrollo profesional.
Urgen acciones afirmativas a favor de la equidad de género para incorporar a las mujeres a las ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas (STEM), donde permanecen rezagos nacionales. No hay programas que les permitan compaginar la maternidad con la carrera científica y la falta de empleo y la precariedad laboral afectan doblemente a las investigadoras.
En la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP30) celebrada en Belém, Brasil, se eliminaron nuevamente las palabras “combustibles fósiles” en el acuerdo final, lo que significó un grave retroceso. Nuevamente se privilegiaron los intereses de unas cuantas empresas y países, por encima de la salud climática del mundo, cuyos daños afectan a 8 mil millones de personas.
Cerca del 50% de la población de elefantes marinos en la Isla de Georgia, en el sur del Océano Atlántico, ha muerto por una epidemia de gripe aviar que se puede extender a otras especies. El brote es ocasionado por una variante altamente patógena del virus de influenza que desde 2020 ha infectado aves silvestres, aves de corral y otros animales de varios países, incluido México.
En el contexto de la COP30 que se celebra en Brasil, un estudio científico demuestra que no se han cumplido los compromisos climáticos del Acuerdo de París, establecidos en 2015. Cada año han aumentado las emisiones de gases de efecto invernadero por el consumo de combustibles fósiles y se incrementó la temperatura global, que en tres años consecutivos, ya ha rebasado los 1.5 grados Celsius.
El estadounidense Joel Mokyr, el francés Philippe Aghion y el canadiense Peter Howitt demostraron cómo la innovación científica y tecnológica impulsa el crecimiento económico de las sociedades de forma sostenida y cómo las nuevas tecnologías reemplazan a las antiguas, por ello, obtuvieron el máximo galardón en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel.
Gran parte de la agenda de la COP27 en los próximos 11 días estará orientada a revisar los Acuerdos de París, entre ellos el financiamiento a los países en desarrollo para mitigar el cambio climático, fortalecer su resiliencia, mejorar las capacidades para adaptarse y buscar un sistema compensatorio para los países pobres que sufren el embate de inundaciones, sequías e incendios forestales.
Se cumplió el objetivo: luego del impacto de la nave DART de la NASA, se alteró la órbita del asteroide Dimorphos en 32 minutos. Es la primera vez que el ser humano logra cambiar el desplazamiento de un objeto celeste lo que constituye el primer paso para desarrollar una tecnología capaz de desviar asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra.
Carolyn Bertozzi, Barry Sharpless y Morten Meldal ganaron el Premio Nobel de Química de 2022 por desarrollar un revolucionario concepto para producir moléculas para fármacos y nuevos materiales de manera rápida a partir de pequeñas unidades, denominada “química clic”, y por la aplicación de estas reacciones al interior de las células vivas, con potencial anticancerígeno.
Los científico Alain Aspect, John Clauser y Anton Zeilinger sentaron las bases para una nueva era tecnológica que incluye computadoras cuánticas, redes cuánticas, comunicación cifrada cuántica y la teletransportación de información. Los galardonados experimentaron con los “estados cuánticos entrelazados” y demostraron que la mecánica cuántica se puede aplicar en tecnologías novedosas.
El reconocimiento de la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska es para el científico sueco Svante Pääbo, por sus descubrimientos sobre los genomas de homínidos extintos, al secuenciar el genoma del neandertal, un pariente extinto de los humanos, que contribuyeron al entendimiento de la evolución humana y al establecimiento de una disciplina científica nueva: la paleogenómica.
Al estrellar la nave espacial DART de frente contra Dimorphos, a una velocidad de 22 mil 500 km/h –18 veces la velocidad del sonido–, la NASA probó que es posible impactar a un asteroide. Ahora, los científicos analizan si el impacto pudo modificar su trayectoria como la primera demostración tecnológica de defensa planetaria contra objetos potencialmente peligrosos.