La nueva variante del SARS-CoV-2 identificada en Sudáfrica en diciembre pasado, llamada B.1.351, puede reducir en dos tercios la efectividad de la vacuna BNT162b2 desarrollada por BioNTech-Pfizer, y en 80% la protección de la inmunización de Oxford-AstraZeneca, de las que el gobierno de México ha comprado más de 34 millones y 77 millones de dosis, respectivamente.