Aunque la ciencia ha demostrado la necesidad de vacunar a todas las personas contra la COVID-19, en México se está politizando la inmunización de adolescentes; mientras tanto, el gobierno las regala a otras naciones: dadivoso con los extranjeros y mezquino con los compatriotas. Nuestro país deberá recuperar el legado de filantropía que ha existido siempre con la vacunación.