Luego del análisis del genoma de más de 2 mil perros de diversas razas y mestizos, un equipo de científicos descubrió que la relación entre la raza y el temperamento característico de su función ancestral (caza, protección o pastoreo), prácticamente no existe en los perros actuales y que no hay factor genético exclusivo del comportamiento o personalidad de ninguna raza.