Las nuevas generaciones hiperconectadas a dispositivos electrónicos y redes sociales experimentan niveles de ansiedad, depresión y soledad sin precedentes. La psicóloga Jean M. Twenge, sostiene que para la iGen el teléfono inteligente sustituye las interacciones sociales personales, la práctica de actividad física y el tiempo de sueño, lo que afecta su salud emocional y su felicidad.