El Telescopio Espacial James Webb, el más poderoso jamás construido hasta ahora, inició su viaje de seis meses para colocarse a 1 millón 500 mil kilómetros (cuatro veces la distancia de la Luna); con su espejo primario de 6.5 metros de diámetro e instrumentos capaces de detectar la radiación infrarroja, observará el Universo primitivo en el que se formaron las primeras galaxias.