La especie extinta de mamíferos emigró repetidamente durante los ciclos glacial-interglaciales del Pleistoceno por las drásticas oscilaciones de temperatura en América del Norte, desde México hasta Alaska y Canadá. Estos hallazgos ayudan a comprender las posibles respuestas ecológicas de las especies actuales de animales frente al calentamiento global.
Las razas de perros modernos adaptadas a las inhóspitas condiciones del Ártico, como el perro de trineo de Groenlandia, Alaskan Malamute y Husky, que tuvieron un papel clave para la supervivencia humana, comparten antiguas raíces siberianas y representan un linaje genético distinto que probablemente surgió a finales de la última edad de hielo, hace casi 10 mil años.