La compañía farmacéutica estadounidense Merck anunció este viernes que los resultados del ensayo clínico de fase 3 de su medicamento anti COVID-19 llamado MK-4482 o molnupiravir, redujo en un 50% el riesgo de hospitalización o muerte en pacientes adultos de riesgo, no hospitalizados.
La vacuna anti COVID-19 desarrollada por BioNTech-Pfizer BNT162b2 de ARN mensajero, es efectiva y segura en personas de entre 5 y 11 años. Los resultados del ensayo clínico de fase 2-3 indican que dos dosis inyectadas de 10 microgramos (una tercera parte de la utilizada en adultos), administradas con 21 días de separación, genera una respuesta sólida de anticuerpos neutralizantes en niños y niñas.
Aunque la ciencia ha demostrado la necesidad de vacunar a todas las personas contra la COVID-19, en México se está politizando la inmunización de adolescentes; mientras tanto, el gobierno las regala a otras naciones: dadivoso con los extranjeros y mezquino con los compatriotas. Nuestro país deberá recuperar el legado de filantropía que ha existido siempre con la vacunación.
Aunque las autoridades sanitarias mexicanas no lo reconozcan, las niñas y niños son parte de las cadenas de transmisión del coronavirus. Ante la variante ultracontagiosa Delta, en Estados Unidos, México y otros países el número de hospitalizaciones entre adolescentes y los casos pediátricos se ha incrementando notablemente en los últimos dos meses.
La empresa desarrolladora del medicamento remdesivir, uno de los antivirales más prometedores contra la pandemia, anunció que el costo de su tratamiento será de 53 pesos por paciente, pero a los países pobre hará un descuento. Quizá a México se lo venda en 25 mil pesos por paciente. El precio es elevado. Es el costo de la dependencia científica para un país como el nuestro.
El tratamiento con tocilizumab, medicamento que se usa contra la artritis reumatoide o el lupus, disminuye la sobrerreacción del sistema inmune ocasionada por COVID-19 llamada “tormenta de citocinas”, y reduce el riesgo de ventilación mecánica invasiva o muerte en pacientes con neumonía grave, señala un estudio de científicos italianos publicado en la revista The Lancet Rheumatology.