Científicos vigilan la órbita del asteroide 2024 YR4 que tiene una posibilidad extremadamente baja de impactar la Tierra, pero los análisis desde diciembre de 2024 a febrero de 2025 han incrementado la probabilidad del 1.3 % al 2.3 %. Observaciones desde telescopios terrestres y el telescopio espacial James Webb permitirán descartar o confirmar una posible colisión para 2032.
Muestras de polvo y rocas del asteroide traídas a la Tierra por la misión espacial OSIRIS-Rex, tienen aminoácidos que forman proteínas, así como la adenina, guanina, citosina, timina y uracilo que constituyen el material genético del ácido desoxirribonucleico y el ácido ribonucleico. También se descubrieron 19 aminoácidos no proteicos raros o ausentes en la biología terrestre.
A pesar del fracaso de la nave espacial Starship, de la empresa SpaceX, la NASA espera que para diciembre de 2025 esté todo listo para poder llevar la misión Artemis 3 a la Luna, con una versión modificada de esta nave. La historia de la ciencia y tecnología espaciales está llena de fracasos y éxitos, por lo que no extraña que ocurra lo mismo con el cohete más grande construido hasta ahora.
Observaciones realizadas con el Telescopio Espacial James Webb determinaron la composición gaseosa de la atmósfera de la luna más grande de Saturno, y descubrieron una gran nube que ocasiona tormentas de metano. Titán es el único objeto planetario del Sistema Solar, después de la Tierra, que tiene lluvia, ríos, lagos y mares líquidos, pero no de agua, sino de hidrocarburos.
Con semanas de retraso, se lanzó exitosamente la misión Artemis I y se inició una nueva era de cohetes y naves espaciales de la NASA que, en los próximos meses, enviarán a la primera mujer a nuestro satélite natural e iniciarán los viajes en el espacio profundo, incluido el futuro viaje a Marte. El cohete SLS es más poderoso que los cohetes Saturno, que llevaron al hombre a la Luna hace 53 años.
Al estrellar la nave espacial DART de frente contra Dimorphos, a una velocidad de 22 mil 500 km/h –18 veces la velocidad del sonido–, la NASA probó que es posible impactar a un asteroide. Ahora, los científicos analizan si el impacto pudo modificar su trayectoria como la primera demostración tecnológica de defensa planetaria contra objetos potencialmente peligrosos.