Cerca del 50% de la población de elefantes marinos en la Isla de Georgia, en el sur del Océano Atlántico, ha muerto por una epidemia de gripe aviar que se puede extender a otras especies. El brote es ocasionado por una variante altamente patógena del virus de influenza que desde 2020 ha infectado aves silvestres, aves de corral y otros animales de varios países, incluido México.
La influenza o gripe aviar altamente patógena H5N1, que ha infectado a vacas lecheras en Estados Unidos, podría estar propagándose por las máquinas industrializadas de ordeño y no por vías respiratorias, indica una investigación publicada en la revista Nature.