Un equipo de científicos desarrolló un método llamado OrganEx que suministra oxígeno y una solución de sangre artificial que es capaz de restaurar algunas funciones moleculares, celulares y genéticas de los órganos de cadáveres de cerdos una hora después de la muerte. La nueva técnica reaviva órganos como corazón, hígado, cerebro y riñones, y en un futuro se buscará aplicar en seres humanos.