Permitirá comprender la intrincada relación entre factores ambientales y la regulación de los genes, arrojando luz sobre cómo los perros responden y se adaptan a su entorno. En la larga relación simbiótica canino-humano, de entre 40 mil y 140 mil años, los perros son como centinelas epigenéticos que reaccionan rápidamente a los factores de riesgo ambientales y alertan de peligros potenciales.