Uno de los primeros obstáculos para luchar contra la pandemia ha sido la falta de pruebas de diagnóstico precisas, rápidas y masivas. La RT-PCR requiere equipo especializados y entre 6 y 72 horas; sin embargo, un equipo de científicos desarrolló una prueba con tecnología de edición genética CRISPR que arroja resultados en 45 minutos, a partir de una muestra de saliva.