Una vez más la voluntad política colectiva de los más ricos fue insuficiente para tomar las medidas urgentes, profundas y sostenidas contra el cambio climático, principalmente del G20. Durante la clausura de la COP26, António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas expreso: “Nuestro frágil planeta pende de un hilo. Seguimos llamando a la puerta de la catástrofe climática”.