Desde hace siglos el ser humano ha soñado con la posibilidad de regenerar sus miembros amputados u órganos dañados como lo hace el axolote. El anfibio de origen mexicano además de regenerar sus extremidades, puede reconstruir su médula espinal lesionada, las células de su retina o la mitad de su cerebro. Su secreto está en su genoma 10 veces más grande que el del ser humano con 32 mil millones de pares de bases y 23 mil genes.
Dos genes responsables del contenido de glucosa y fructosa en los jitomates, uno de los alimentos más importantes del mundo, fueron identificados por un equipo de científicos de China y EE. UU. Con la tecnología de edición genética CRISPR los modificaron para incrementar en 30 % los niveles de dulzor de la fruta, sin afectar el rendimiento de los cultivos.
Uno de los primeros obstáculos para luchar contra la pandemia ha sido la falta de pruebas de diagnóstico precisas, rápidas y masivas. La RT-PCR requiere equipo especializados y entre 6 y 72 horas; sin embargo, un equipo de científicos desarrolló una prueba con tecnología de edición genética CRISPR que arroja resultados en 45 minutos, a partir de una muestra de saliva.