El 21% de las 10 mil 196 especies de reptiles registradas en el mundo se encuentra en peligro de extinción, señala la Primera Evaluación Exhaustiva Mundial realizada por un equipo de 900 científicos de 24 países, incluido México, donde se localiza el 9% del total de especies, que ubican al país en el segundo lugar en biodiversidad de estos animales en el planeta.
Una vez más la voluntad política colectiva de los más ricos fue insuficiente para tomar las medidas urgentes, profundas y sostenidas contra el cambio climático, principalmente del G20. Durante la clausura de la COP26, António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas expreso: “Nuestro frágil planeta pende de un hilo. Seguimos llamando a la puerta de la catástrofe climática”.
Lo que debía ser la última reserva de hielo del Polo Norte y, quizá, del planeta llamada “Última Zona de Hielo” del Ártico, se está derritiendo más rápido de lo que los científicos habían calculado. En 2020 la pérdida de hielo marino debido al cambio climático conjugado con fuertes vientos cálidos generaron los niveles más bajos jamás registrados de hielo.
El incremento de la temperatura por el cambio climático es responsable del 37% de las muertes humanas relacionadas con el calor, indica un análisis llevado a cabo en las últimas tres décadas en 43 países, incluido México; en ese periodo se han presentado olas de calor cada vez más frecuentes e intensas lo que aumenta el riesgo de morbilidad y muerte prematura en el mundo.
Debido a las restricciones de movilidad implementadas en todo el mundo por la pandemia de COVID-19, durante 2020 hubo una reducción de 34 gigatoneladas de dióxido de carbono lo que significó una disminución del 7% de las emisiones globales de ese gas de efecto invernadero. Los científicos sugieren mantener reducciones globales durante toda la década, para cumplir con el Acuerdo Climático de París.
La especie extinta de mamíferos emigró repetidamente durante los ciclos glacial-interglaciales del Pleistoceno por las drásticas oscilaciones de temperatura en América del Norte, desde México hasta Alaska y Canadá. Estos hallazgos ayudan a comprender las posibles respuestas ecológicas de las especies actuales de animales frente al calentamiento global.