El ártico se calienta al doble de la velocidad de lo que habían calculado estudios científicos previos, cuatro veces más rápido que el resto del planeta, señala un equipo de investigadores de Finlandia y Noruega. Los cálculos realizados hasta ahora habían subestimado considerablemente el calentamiento observado en las regiones polares, y sus efectos climáticos son imprevisibles.
La secuencia del genoma de la mandíbula del fósil de un oso polar de 130 mil años de antigüedad indica que estos mamíferos se cruzaron con osos pardos durante una crisis climática ocurrida hace 150 mil años. Esto ocasionó la pérdida de diversidad genética durante la evolución del oso polar, que ahora enfrenta el derretimiento de su hábitat (el hielo ártico) por el cambio climático antropogénico.
El 21% de las 10 mil 196 especies de reptiles registradas en el mundo se encuentra en peligro de extinción, señala la Primera Evaluación Exhaustiva Mundial realizada por un equipo de 900 científicos de 24 países, incluido México, donde se localiza el 9% del total de especies, que ubican al país en el segundo lugar en biodiversidad de estos animales en el planeta.
Una vez más la voluntad política colectiva de los más ricos fue insuficiente para tomar las medidas urgentes, profundas y sostenidas contra el cambio climático, principalmente del G20. Durante la clausura de la COP26, António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas expreso: “Nuestro frágil planeta pende de un hilo. Seguimos llamando a la puerta de la catástrofe climática”.
Lo que debía ser la última reserva de hielo del Polo Norte y, quizá, del planeta llamada “Última Zona de Hielo” del Ártico, se está derritiendo más rápido de lo que los científicos habían calculado. En 2020 la pérdida de hielo marino debido al cambio climático conjugado con fuertes vientos cálidos generaron los niveles más bajos jamás registrados de hielo.
El incremento de la temperatura por el cambio climático es responsable del 37% de las muertes humanas relacionadas con el calor, indica un análisis llevado a cabo en las últimas tres décadas en 43 países, incluido México; en ese periodo se han presentado olas de calor cada vez más frecuentes e intensas lo que aumenta el riesgo de morbilidad y muerte prematura en el mundo.