Un análisis de la historia evolutiva del nuevo coronavirus identifica al SARS-CoV-2 como descendiente directo del virus RaTG13, que ha estado circulando entre los murciélagos desde hace más de 70 años; el estudio señala al patógeno como el más probable origen filogenético de la pandemia y afirma que saltó directamente desde los pequeños mamíferos voladores al ser humano.
Se sabe que el hombre puede infectar de SARS-CoV-2 a otros animales como los gatos y hurones, pero de acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature de esta semana, los perros también pueden ser contagiados por los humanos enfermos por COVID-19; aunque no desarrollan síntomas de la enfermedad los caninos son receptores del nuevo coronavirus.
Investigadores de todo el mundo buscan un modelo animal que les permita llevar a cabo experimentos para probar en ellos la eficacia de tratamientos, medicamentos y de posibles vacunas; para ello, evalúan la susceptibilidad al nuevo coronavirus de diferentes animales de laboratorio, así como de animales de compañía, entre ellos ratones, hurones, monos, hámsters, felinos y otros.
La Organización Mundial de la Salud inició el ensayo global llamado “Solidaridad”, en 100 países del planeta, entre ellos México, para descubrir medicamentos y tratamientos terapéuticos que incluyen el remdesivir, las cloroquinas, antirretrovirales y el interferón beta, que permitan contrarrestar la pandemia de COVID-19 que mata, en promedio, al 7% de los infectados.