A pesar de que la OMS descartó al fármaco remdesivir, la FDA estadounidense aprobó el antiviral el día del segundo debate presidencia en EE. UU., pero el ensayo Solidarity llevado a cabo en más de 11 mil 266 pacientes en 405 hospitales de 30 países en el mundo demostró que no tuvo impacto positivo en la supervivencia de los pacientes ni en su recuperación, su efecto es similar al placebo.
La empresa desarrolladora del medicamento remdesivir, uno de los antivirales más prometedores contra la pandemia, anunció que el costo de su tratamiento será de 53 pesos por paciente, pero a los países pobre hará un descuento. Quizá a México se lo venda en 25 mil pesos por paciente. El precio es elevado. Es el costo de la dependencia científica para un país como el nuestro.
Como parte del ensayo global Solidaridad (Solidarity) para encontrar terapias contra la pandemia de COVID-19, la Organización Mundial de la Salud está probando la efectividad y seguridad de algunos de los medicamentos antivirales que ya existen entre los que destaca el remdesivir, desarrollado originalmente contra la hepatitis C, pero que ha sido exitoso contra el Ébola.
La Organización Mundial de la Salud inició el ensayo global llamado “Solidaridad”, en 100 países del planeta, entre ellos México, para descubrir medicamentos y tratamientos terapéuticos que incluyen el remdesivir, las cloroquinas, antirretrovirales y el interferón beta, que permitan contrarrestar la pandemia de COVID-19 que mata, en promedio, al 7% de los infectados.