Luego de tres años de intensas negociaciones, el acuerdo –aprobado por mayoría– busca subsanar las desigualdades presentadas durante la respuesta a la pandemia de COVID-19 e impulsar acciones equitativas y seguras frente a futuras pandemias. Las farmacéuticas que participen, se comprometen a brindar acceso rápido y equitativo al 20% de su producción.
La viruela símica fue declarada como una emergencia sanitaria mundial por la OMS; hasta ahora afecta a más de 16 mil personas –55 en México– de 75 países y ha cobrado la vida de 5 de ellas. Hasta ahora no hay evidencia de transmisión sexual; se puede contagiar a través de gotículas o contacto con secreciones de enfermos, o con objetos contaminados con fluidos o saliva contaminadas.
La variante del SARS-CoV-2 llamada B.1.1.529, mejor conocida como ómicron, comprende cuatro linajes o subvariantes: B.1.1.529, BA.1, BA.2 y BA.3. La “sigilosa” es BA.2, y se está extendiendo rápidamente por varios países como Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, India y Reino Unido. Aún no se conocen todas sus características, pero se propaga con mayor eficiencia, aunque no es más peligrosa.
Desde el inicio de la pandemia las cifras de muertes y contagios por COVID-19 de la Secretaría de Salud han estado muy por debajo de las propias cifras del gobierno federal y lo mismo ha ocurrido en la India, donde se calcula que han fallecido 3 millones y medio de personas por el coronavirus. Estos datos subestimados son los que usa la OMS para rastrear el impacto del SARS-CoV-2.
El presidente estadounidense pidió a las agencias de inteligencia de su gobierno recopilar información en 90 días, para comprender los orígenes de la pandemia. La OMS entregó un informe sobre el inicio del brote de coronavirus en marzo pasado, pero evidencia estadounidense señala la posible liberación accidental del SARS-CoV-2 de un laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan, China.
Un equipo de científicos de la Universidad de California en San Diego, reportó en la revista Science que los primeros casos de SARS-CoV-2 en Wuhan, China, pudieron haber ocurrido dos meses antes y en un lugar distinto al mercado de mariscos de Huanan. Asimismo, cuando se alertó al mundo en diciembre de ese año, el virus ya se había establecido y circulaba ampliamente en esa ciudad.