Los espinosaurios, esos temibles dinosaurios depredadores, tenían adaptaciones para un estilo de vida acuático, señala una investigación publicada en la revista Nature, por un equipo internacional de paleontólogos. Los hallazgos cuestionan la hipótesis de que la mayoría de los dinosaurios sin plumas estaban restringidos a entornos terrestres.
Los elefantes desarrollaron un interruptor molecular que activa un pseudogen o gen inactivado también conocido como “gen zombi”, llamado factor inhibidor de leucemia 6, que lo convierte en un gen de trabajo que responde inmediatamente al ADN dañado, ya sea por un error celular o por radiación ultravioleta, matando a la célula y evitando que se forme un tumor.