El análisis de los genomas de los primeros humanos modernos de Europa ayudó a proporcionar una fecha más precisa de cuándo se mezclaron con los neandertales. La investigación, publicada en las revistas Nature y Science, señala que ocurrió hace 50 mil años y este mestizaje dejó una marca indeleble estimada entre el 1% y el 3% que lleva el Homo sapiens en su ADN.
El desciframiento del Pangenoma Humano incluye las secuencias del genoma de 47 personas genéticamente diversas, a diferencia del Genoma Humano que se basó en un solo individuo europeo-africano. De esta manera, se tiene una referencia mucho más diversa que permitirá diagnosticar enfermedades y guiar los tratamientos médicos con mayor precisión en el futuro.
Un equipo de 150 científicos del Proyecto Zoonomía descifró los genomas de 240 mamíferos de todo el planeta y los comparó con ADN humano: descubrió que el 11 % de todos los genes se mantienen intactos entre todos los mamíferos. Esta clase taxonómica es la más diversa y divergente y este proyecto está empezando a desentrañar los secretos de sus genomas.
Gracias a la secuenciación del genoma humano y a los avances en ingeniería genética la humanidad está dando el paso hacia la medicina de precisión, para combatir enfermedades hasta ahora incurables. Ese pronóstico es una realidad cada vez más cercana contra la enfermedad más mortífera del planeta: el cáncer.