En la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP30) celebrada en Belém, Brasil, se eliminaron nuevamente las palabras “combustibles fósiles” en el acuerdo final, lo que significó un grave retroceso. Nuevamente se privilegiaron los intereses de unas cuantas empresas y países, por encima de la salud climática del mundo, cuyos daños afectan a 8 mil millones de personas.
En el contexto de la COP30 que se celebra en Brasil, un estudio científico demuestra que no se han cumplido los compromisos climáticos del Acuerdo de París, establecidos en 2015. Cada año han aumentado las emisiones de gases de efecto invernadero por el consumo de combustibles fósiles y se incrementó la temperatura global, que en tres años consecutivos, ya ha rebasado los 1.5 grados Celsius.
Las huellas hídrica, energética y de carbono de las grandes empresas tecnológicas, universidades y centros de investigación tienen gran impacto ecológico, por ello, el Tec de Monterrey inauguró Núcleo, una central energética que impulsará el desarrollo sostenible de una de las instituciones educativas más grandes del país.
El cambio climático aumentará la resistencia a los antimicrobianos, que fue responsable de casi 5 millones de muertes de forma directa e indirecta en 2021, en todo el mundo, principalmente en países en desarrollo, como México. Esta es una de las principales amenazas para la salud mundial que, para 2030, costará 1 billón de dólares estadounidenses al año.
Los incendios que azotan la ciudad de Los Ángeles han sido influidos por los “latigazos hidroclimáticos”, que son oscilaciones rápidas entre un clima muy húmedo y uno muy seco, que han aumentado debido al cambio climático. A esto se suman los vientos de “Santa Ana” de hasta 120 km/h, la expansión de las zonas urbanas y la sustitución de la vegetación nativa por malezas.
La llamada “industria sin chimeneas” es tan contaminante como otros ramos industriales ya que contribuye con casi el 9% de las emisiones gobales de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero causante del cambio climático que padece el planeta. Sus emisiones crecieron 3.5 % anual entre 2009 y 2019, el doble que la economía mundial.